Fundamentos
Definición.
Como Agricultura de conservación entendemos el conjunto de técnicas que persiguen la mejora del suelo mediante la correcta gestión de los residuos que dejan los cultivos sobre el mismo. Los restos de los cultivos, que esparcidos sobre el suelo forman una cubierta, al ser de carácter orgánico son considerados potenciales fertilizadores del suelo, además de protectores del mismo ante los agentes erosionadores, como el viento, el agua…etc. Parece claro pues, que la "correcta gestión" de los restos orgánicos se reduce a una mínima realización de labores sobre el suelo con el fin de proteger su cubierta y no dejarlo desnudo. Es el caso por ejemplo de la siembra directa.
Antecedentes históricos.
Desde antiguo el hombre ha utilizado el laboreo del suelo como medio de defensa ante las malas hierbas que invadían sus cultivos. En las décadas de los sesenta y setenta del siglo pasado aparecieron los primeros herbicidas de amplio espectro y sin efecto residual que permitieron el control químico de las malas hierbas en detrimento del control mecánico. A partir de la aparición de estos herbicidas es cuando se cuestiona el laboreo como técnica de producción de los cultivos.
Ambitos de actuación.
Las técnicas agricultura de conservación se utilizan en todo tipo de cultivos tanto de secano como de regadío, tanto herbáceos como leñosos, en suelos de planicie como en suelos en pendiente donde es altamente recomendable. Se observa una mejora de los parámetros físico-químicos del suelo y unos rendimientos económicos contrastados.

